¡Con el Supremo hemos topado!

De sobra saben ustedes que el pasado 18 de Octubre se hacía pública la sentencia de 16 del mismo mes dictada por la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo y en la que, en resumidas cuentas y después de 50 folios de términos jurídicos y normativa legal, fallaba que el ITPyAJD en la constitución de hipotecas le “tocaba” abonarlo al Banco

Y les digo “de sobra saben” porque en estos días, me atrevería a decir que les habrá resultado prácticamente imposible no oír hablar del tema y pensar ¿y que yo hago ahora?

Si me lo permiten, en primer lugar, les aclararé el término ITPyAJD. El impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados se devenga por, valga la redundancia, constituir hipoteca. Es por esto que, si usted revisa la documentación de su hipoteca y encuentra tan famosa abreviatura (de considerable importe) es porque usted “creó” una hipoteca que antes no existía. Y les aclaro este detalle que les puede parecer tan evidente porque, muy a nuestro pesar aún encontramos muchos hipotecados que desconocen si constituyeron o subrogaron, si tienen o no cláusula suelo, si pagaron x o pagaron y… Y por esos ciudadanos es por los que hay que velar, por los que, cuando acudieron al Notario a firmar su hipoteca bien podrían haber firmado -sin saberlo, por supuesto, que han pisado la Luna- por los que acuden a ti, te dejan su escritura sobre la mesa y confiando en tu criterio te piden “mire usted a ver qué tengo ahí”
Y esto es como las meigas… haberlas haylas…

Y hecha la aclaración, les decía que según tan sonada sentencia le “tocaba” abonarlo (el ITPyAJD) al Banco porque LES HA TOCADO PERO BIEN TOCADO.
El impacto económico de la resolución, coincido totalmente con el Tribunal Supremo, es de tal envergadura que, aún siendo la decisión correcta en Derecho, se ha visto en la obligación de convocar el próximo día 5 de noviembre, el Pleno de la Sala Tercera, de lo Contencioso Administrativo, para determinar si el “giro jurisprudencial” debe ser confirmado o no.
Y es aquí cuando quien les escribe no puede creer la información de última hora que nos llega el día 19 de Octubre, tan solo un día después de conocerse la sentencia: el Tribunal Supremo, a través de una brevísima nota de prensa, paralizaba pronunciarse en cualquier asunto de este tipo hasta tanto decidiesen si es o no es… si Banco o ciudadano… si Derecho o mercado financiero…
Y si el día 18 de Octubre (en plena festividad jaenera por San Lucas, permítanme el inciso) nuestros clientes, primos, vecinos y una larga lista de allegados, nos bombardeaban con las más lógicas preguntas sobre sus hipotecas. Ocurrió, como dice el refrán, y duro muy poco la alegría en casa del pobre, y aún no habíamos atendido a todos los que nos pedían respuestas cuando el día 19 teníamos que contactar de nuevo con los que acaban de salir del despacho para decirles aquello de “donde dije digo digo Diego”. Así. Sin más.

Y ahora, muy señores míos, ustedes, juristas, banca, … no podemos hacer más que esperar. Esperar al día 5. El próximo y lejano día 5 de noviembre.

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